viernes, 15 de marzo de 2024

Sexta entrada

El texto explicativo

En las entradas anteriores de este blog, hemos explorado dos aspectos fundamentales de la composición textual: la narración y la descripción. Ahora, para seguir enriqueciendo nuestro conocimiento sobre la diversidad de formas comunicativas, nos adentraremos en el texto explicativo. Este tipo de texto despliega un papel crucial en la transmisión de conocimiento y comprensión de ideas complejas. Para comprender mejor este género discursivo, nos basaremos en el análisis proporcionado en el libro "Las cosas del decir" de Calsamiglia y Tuson.


Como fenómeno discursivo, la explicación implica transmitir, facilitar la comprensión y esclarecer conceptos o información que pueden resultar difíciles para el receptor. Este proceso se basa en la premisa de que hay un conocimiento previo establecido que se considera como punto de partida. En este contexto, hay un emisor que posee el conocimiento y un receptor o audiencia que está dispuesto a interpretarlo utilizando su conocimiento previo, pero requiere aclaraciones adicionales.


Existen individuos a quienes socialmente se les reconoce autoridad para facilitar la comprensión de temas y están legitimados para ofrecer explicaciones fiables y adecuadas, como profesores, técnicos, expertos y periodistas. Dependiendo del propósito de la transmisión de la información y de la identidad de los interlocutores, existen condiciones diferentes entre ellos. Para que estas personas puedan proporcionar información, deben estar bien informadas o buscarla en fuentes apropiadas. Esto implica, que la comunicación de información se asocie con la objetividad, la neutralidad y la veracidad. 


Realizar un texto explicativo no es proporcionar unos pasos a seguir, es para aclarar conceptos y parte de una pregunta, Adam plantea las siguientes: ¿Cómo?, ¿por qué?, estas se incluyen en un esquema prototípico de la secuencia explicativa. En una secuencia inicial, encontramos un conjunto de enunciados que pueden ser complejos o difíciles de entender. Estos enunciados se someten a preguntas o cuestionamientos, lo que conduce a la construcción de un esquema problemático. Una vez que la cuestión se problematiza, se activa el proceso explicativo, que se lleva a cabo a través de diversas estrategias discursivas. Estas estrategias corresponden a procedimientos específicos de esta secuencia, como la definición, la reformulación, la ejemplificación, la analogía y la citación. Estos métodos ayudan a desentrañar la complejidad de los enunciados y a clarificar su significado para el receptor. Posteriormente se realiza el cierre, que es la conclusión del recorrido explicativo.



Las secuencias explicativas son frecuentes en todos los textos de información, tanto orales como escritos, secuencias que sirven para aclarar conceptos, facilitar la comprensión y su transmisión. Se presentan típicamente de forma oral en ponencias, comunicaciones y clases. Por escrito se encuentran en artículos especializados, informes, tratados, manuales, ensayos, libros de texto y obras de divulgación. Además, se encuentran en contextos como clases, entrevistas, debates, consultas y conferencias.información de manera efectiva en una amplia gama de situaciones comunicativas.


El siguiente ejemplo es una secuencia explicativa escrita que puede aplicarse en una clase de primaria en la que se busque enseñar sobre Las estaciones, de manera que se pueda averiguar: ¿Por qué ocurren?, ¿Cómo ocurren? La primera pregunta se responde cuando se habla de la inclinación del eje terrestre y el movimiento de la tierra alrededor del sol. La segunda se responde al hablar de los hemisferios y lo que experimentan con la rotación de la tierra y al hablar de la posición del sol. Además, se pueden identificar las estrategias que se utilizaron en esta secuencia.


Definición: se define el concepto de "estaciones" como un fenómeno natural cíclico.

Reformulación: se explica la inclinación del eje terrestre en términos sencillos.

Analogía: se compara la tierra con una pelota inclinada para explicar el movimiento

de la tierra alrededor del Sol.

Ejemplificación: se utiliza el ejemplo de que en verano al haber una temperatura

mayor, nuestra vestimenta tiene que adaptarse.

Citación: se toma de referencia un artículo de la Universidad Veracruzana

sobre las estaciones para tener una fuente experta.

  

¡Muchas gracias por la atención!


Tomado de: freepik

Referencias: 


Casalmiglia, H. & Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.


Universidad Veracruzana. (2023, 21 de marzo). Estaciones del año y temporadas

climáticas. Ciencia UV.

domingo, 10 de marzo de 2024

Quinta entrada

La textura discursiva

En esta entrada nos queremos centrar en los elementos esenciales que componen al texto. Un texto se compone de diferentes aspectos, como la coherencia y la pragmática que surgen como piezas clave que enlazan el significado y la acción en nuestras interacciones verbales y escritas. La coherencia se refiere al orden en la estructura interna de un texto, esta a su vez entiende la pragmática que es el estudio del lenguaje en contextos reales de comunicación.  

La coherencia

La coherencia es el sentido global del texto, esta va de la mano con la cohesión, que permite la estructura interna del mismo, y ambos hacen que un texto sea entendible para un lector. La coherencia en un texto o discurso implica que todas sus secciones están interconectadas de forma lógica y significativa. Estos enlaces se logran mediante varios sistemas referenciales, como la macroestructura (el contenido del texto), la superestructura (su organización), el anclaje enunciativo (que involucra a los participantes, tiempo y espacio) y las inferencias que los interlocutores realizan al interpretar el texto a partir de su enciclopedia mental.


La pragmática 


Se enfoca en el estudio del uso del lenguaje en contextos reales de comunicación y en cómo el significado se construye y se interpreta en situaciones específicas. Abarca aspectos tales como el uso del lenguaje en el contexto social, cultural y situacional.


La coherencia pragmática


De acuerdo con Brown y Yule, esta coherencia de los textos se encuentra ligada a las intenciones de los hablantes, a la consecución de fines comunicativos, a las inferencias que se generan para comprender los textos y al tipo de contexto en el que se emiten y reciben los mensajes. 


Por lo tanto, los propios hablantes tienen la capacidad para encontrar sentido y coherencia en expresiones lingüísticas que inicialmente pueden conferir dicha coherencia a fragmentos de texto sueltos, aparentemente inconexos, gramaticalmente incompletos, intercambios mínimos que parecen carentes de sentido, así como a textos que resultan difíciles de interpretar hasta que se les proporciona una clave o un marco contextual que permite reconocer su significado. En esta coherencia, el contexto es fundamental, ya que, permite una interpretación adecuada de los textos, por ejemplo, un texto de medicina.



El siguiente ejemplo fue tomado de un artículo científico titulado La presencia de infiltración linfovascular y de un alto número de mitosis se asocia a un mayor riesgo de recidiva en sarcoma pleomórfico dérmico  (Pons Benavent, Ríos-Viñuela, Nagore, et al., 2023). Si alguien no cuenta con unos conocimientos previos y no está familiarizado con la mitosis y sus implicaciones, es probable que no entienda el significado completo del artículo.


Las lingüistas Calsamiglia y Tusón mencionan unos mecanismos para llevar a cabo la coherencia pragmática tales como, la recurrencia de elementos lingüísticos, la progresión temática, las relaciones causales y temporales, las estructuras argumentativas y los contenidos implícitos y su interpretación. En estos últimos, cabe resaltar que el texto se puede interpretar dependiendo del contexto del hablante y los conocimientos del mundo que comparten, se parte desde los saberes del público, puesto que, no se necesitan incluir saberes innecesarios en los enunciados.


Teoría de los actos del habla 


La comunicación lingüística no es solamente una oración, una palabra o un símbolo se comprende como la acción de comunicación (actos de habla) lingüística entre los participantes. La teoría de los actos de habla propuesta por Austin (1962) incorpora los conceptos de intención y acción al acto del habla, en resumen, no es lo que se dice, sino cómo se dice y qué se hace al pronunciar las palabras. 

Austin ha identificado las intenciones que se pueden dar el acto del habla, asertivos (afirmar, anunciar) "hoy hace un día soleado", directivos (preguntar, pedir) ¿tienes cambio para un billete de 20?, compromisorios (ofrecer, prometer, jurar) "te prometo que te ayudaré con la mudanza”, expresivos (pedir, perdón, perdonar, agradecer) "muchas gracias por tu regalo", declarativos (sentenciar, bautizar, vetar, declarar la guerra, levantar la sesión) "los declaro marido y mujer".


Los actos del habla


Siguiendo con Austin, él plantea que al emitir un enunciado se producen tres actos:


Acto locutivo: el efecto que produce el acto en la audiencia. 


Acto ilocutivo: la intención del enunciado, lo que se hace con el enunciado.

 

Acto perlocutivo: el efecto que produce el enunciado.


Por ejemplo, en el siguiente enunciado: ¡Cierra la puerta!


Acto locutivo: "¡Cierra la puerta!"


Efecto: El enunciado produce el efecto de que la puerta se cierre.


Intención: La intención del hablante es que la puerta se cierre.


Acto ilocutivo: Directivo (ordenar)


Efecto perlocutivo: La persona que escucha cierra la puerta.


Grice (1975), ofrece una explicación a la manera en que se producen ciertos tipos de inferencias basadas en formas de enunciación no convencionales sobre lo que no está dicho pero que sin embargo se quiere comunicar. Se basa en 4 máximas:



Por ejemplo, en una situación en la que un amigo te pregunta si te gustó la película que viste anoche. En la máxima de cantidad la respuesta es: "No estuvo mal" (Cantidad adecuada de información). Pero en estas dos respuestas: "La película era una obra maestra del cine, una experiencia cinematográfica sin igual, con una narrativa impecable y actuaciones magistrales"  y  "No me gustó" hay demasiada información o muy poca. 


Planteando otra situación para la máxima de calidad, sí un profesor pregunta cuál es tu opinión sobre un tema controversial como lo puede ser la eutanasia podrías responder: "Creo que hay argumentos válidos en ambos lados del debate". Ya que es verdadero y con evidencia, sin embargo, en respuestas como: "No estoy seguro, no he leído mucho sobre el tema" o "Esa es una idea terrible, no puedo creer que alguien piense eso". No hay evidencia de base para realizar un argumento y puede ser falsa. 


En la máxima de relación si estás conversando con un amigo sobre su nuevo trabajo y te pregunta qué haces en el tuyo. Puedes responder: "Yo trabajo como ingeniero de software". Toda la información es relevante en vez de respuestas como: "Me encanta el clima de esta ciudad". Que es totalmente irrelevante, la elección del contenido comunicativo puede influir en la eficacia y el flujo de la conversación.


Recordando que en la máxima de modo se busca ser claro y ordenado, en una situación como dar instrucciones a un amigo para llegar a tu casa. Una respuesta acertada puede ser: "Dobla a la izquierda en la segunda calle después del semáforo y luego gira a la derecha en la calle con la casa verde". Pero si la respuesta es ambigua como, "Ya casi llegas, solo sigue recto y luego busca la casa que tiene un perro en el jardín" o "No sé cómo explicarlo, mejor te envío la ubicación por GPS".


Macroproposiciones


Macrorregla de supresión: Implica la eliminación o desestimación de datos que no resulten esenciales para la comprensión general del contenido.


Macrorregla de integración: Facilita la amalgama o unión de dos o más ideas en una sola, utilizando el contexto y el conocimiento previo disponible.


Macrorregla de construcción: Es similar a la integración pero depende de la perspectiva con la que se ve.


Macrorregla de generalización: Permite al receptor extraer el sentido global del mensaje, prescindiendo de detalles específicos y recurriendo a categorías más amplias (hiperónimos) en lugar de términos más específicos (hipónimos).


Las macrorreglas implican examinar cuidadosamente el texto original y discernir el tipo de relaciones que existen entre sus componentes informativos. Por consiguiente, resulta crucial determinar el propósito al cual sirven estas unidades informativas, es decir, si establecen relaciones de: La causa, la afirmación, la consecuencia, la justificación, el contraste y la ilustración. 


¡Esperamos que te haya gustado!

                                        
           
                                                        Tomado de: Giphy


Referencias 


Casalmiglia, H. & Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.


Pons Benavent, M., Ríos-Viñuela, E., Nagore, E., Monteagudo, C., Aguerralde, M., Mata Cano, D., Llombart, B., Serra-Guillén, C., Pinazo Canales, I., Requena, C., & Sanmartín, O. (2023). La presencia de infiltración linfovascular y de un alto número de mitosis se asocia a un mayor riesgo de recidiva en sarcoma pleomórfico dérmico. Actas dermo-sifiliográficas, 114(7), 572–579. https://doi.org/10.1016/j.ad.2023.04.018

miércoles, 6 de marzo de 2024

Cuarta entrada

Modos de organización del discurso


El texto descriptivo


Estos modos de organización del discurso, se relacionan con funciones textuales como narrar, describir o argumentar. En esta entrada nos vamos a centrar en la descripción. En esta entrada, nos centramos en la descripción, un modo de organización del discurso que se enfoca en representar detalladamente personas, objetos, lugares o eventos a través del lenguaje.


De acuerdo con Casalmigia (1999) la descripción nos permite representar lingüísticamente el mundo real o imaginado. Gracias a esta, podemos expresar la manera en la que percibimos el mundo a través de los sentidos (lo que vemos, tocamos, oímos, olemos y degustamos), principalmente usamos la vista al realizar descripciones. Por ejemplo: El sol de la mañana se filtraba a través de las rendijas de las persianas, dibujando líneas doradas en el suelo de la habitación. Un suave aroma a café recién hecho flotaba en el aire, mezclándose con el perfume floral que emanaba del jarrón de rosas sobre la mesa. Al fondo, se escuchaba el canto alegre de los pájaros en el jardín. La brisa fresca entraba por la ventana, moviendo las cortinas y trayendo consigo un toque de frescor.


En el ejemplo anterior, se describen las sensaciones visuales (la luz del sol, las líneas doradas, las rosas), olfativas (el aroma a café, el perfume floral), auditivas (el canto de los pájaros) y táctiles (la brisa fresca). La descripción se organiza en torno a un eje espacial, empezando por la luz del sol y terminando con la brisa fresca. La subjetividad del descriptor se refleja en la selección de los detalles que se describen y en la forma en que se presentan.


La descripción es aplicable a estados como a procesos, se realiza según una perspectiva o un punto de vista determinado y toma en cuenta los ángulos más objetivos hasta los más subjetivos.
Su realización está condicionada por el contexto comunicativo, considerando la relación de los interlocutores, el contrato comunicativo o el conocimiento compartido. Cada descripción debe tener un propósito específico, que puede ser persuadir; convencer; criticar; informar; burlarse o conmover. De manera que se vea orientada bajo una función predominante informativa, argumentativa o directiva.
La descripción se organiza en diferentes ámbitos:

En el ámbito humano (personal y social) y sus esferas de actividad, como aspectos de la vida cotidiana. Por ejemplo, una persona puede realizar la siguiente descripción de una de sus amigas:
«María es una mujer alta y delgada, con cabello largo y oscuro que caía en ondas sobre sus hombros». Como se puede ver en el ejemplo, la descripción de personas, también llamada retrato en la retórica, abarca los detalles de aspectos físicos, actividades, logros, fallas, rasgos de personalidad. Se utiliza para dar a conocer a un individuo a través de palabras, ya sea en persona o en un texto.

En el ámbito creado por los humanos como las construcciones, aparatos, artefactos. Por ejemplo, un vendedor de autos puede realizar la siguiente descripción: «El automóvil es un mercedes de color plateado, con líneas decorativas que le dan un aspecto moderno y elegante». La descripción de objetos con sus partes sus características y los rasgos que los definen podemos encontrarlo de manera muy variada en el entorno social. En el ámbito natural, como las rocas, montañas, animales, plantas y paisajes. Por ejemplo, un senderista puede realizar la siguiente descripción de un bosque: «Los árboles del bosque eran tan altos, se alzaban hacia el cielo y sus hojas caían sobre mi rostro». Las descripciones de lugares dan una perspectiva diferente a la que tenemos sobre situaciones que conocemos. En distintas instancias, se detallan entornos específicos. La disposición del espacio se configura de manera distintiva mediante el empleo de deícticos y términos léxicos que posibilitan la ubicación espacial. La característica de describir el entorno se encuentra en las novelas, crónicas, y reportajes periodísticos, así como en las guías y anuncios turísticos. En estos casos, se intensifica el uso de la analogía para resaltar las sensaciones visuales, táctiles o sonoras, e incluso para organizar segmentos específicos.
La descripción, independientemente de su ámbito contempla una estructura propuesta por Adam (1992). Dicha estructura consiste en tres procedimientos ordenados: el primero es el "anclaje descriptivo", implica la presentación del objeto en su totalidad, es decir, establecer el tema. Este paso puede realizarse al principio o después de enumerar características individuales. El segundo es denominado "aspectualización", en el cual se destacan las cualidades, propiedades y partes del objeto descrito, permitiendo una comprensión más detallada y específica del mismo. Finalmente, el tercer procedimiento es la “puesta en relación” del objeto descrito con el mundo exterior, abarcando tanto el espacio y el tiempo como las múltiples asociaciones que pueden surgir con otros objetos y mundos análogos. Esto puede incluir comparaciones, metonimias y metáforas que enriquecen la comprensión y la conexión del objeto con su entorno.

En conclusión, este modo de organización del discurso se enfoca en representar detalladamente personas, objetos, lugares o eventos a través del lenguaje. Además, no solo cumple una función informativa, sino que también puede tener un impacto emocional y persuasivo significativo, lo que la convierte en una habilidad fundamental en la escritura y la comunicación efectiva. De esta manera esta función textual se ve representada en gran cantidad de textos debido a su capacidad para enriquecer la experiencia del lector, proporcionando detalles sensoriales y emocionales que permiten una mayor inmersión.


Para ello, realizamos un ejemplo de realización de un texto descriptivo:


¡Muchas gracias por leernos!

Tomado de: giphy

Referencias


Casalmiglia, H. & Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.


miércoles, 28 de febrero de 2024

Tercera entrada


LA NOCIÓN DEL DISCURSO


Para hablar del discurso, recordemos que es una práctica social, por lo tanto su contenido debe estár contextualizados, pero, ¿Cuáles son las características del discurso? Podemos identificar las siguientes: la intención comunicativa, la coherencia, discurso situado, discurso interactivo, cumple funciones sociales, debe ser interactivo y una progresión temática.


El texto narrativo

Continuando con la narración, en esta entrada vamos a hablar sobre el texto narrativo. Hay diferentes modelos para describir la organización del discurso. Estos modos de organización del discurso, se relacionan con funciones textuales como narrar, describir o argumentar. El texto narrativo refleja un orden, ideas, narraciones, etc. En esta entrada nos vamos a centrar en la narración, tomando en cuenta a Casalmigia y Van Dijk.

Casalmigia (1999) define la narración como un modo de organización textual que se centra en la secuencia temporal de acciones. Esta secuencia presenta una transformación o un cambio de estado en el mundo del relato, siendo una herramienta fundamental en la comunicación humana, arraigada en nuestra manera de percibir y comprender el mundo.

Cumple diversas funciones que van más allá de simplemente relatar acontecimientos. Desde informar y comadrear hasta argumentar y persuadir, la narrativa se convierte en un medio poderoso para transmitir ideas, emociones y experiencias. A través de ella, exploramos lo desconocido, damos sentido a lo familiar y nos conectamos con los demás. Así, la narración no solo nos permite compartir conocimiento, sino que también moldea nuestra identidad individual y colectiva, forjando lazos entre personas y culturas. Es un arte que trasciende barreras y enriquece nuestra comprensión del mundo que habitamos. 

Algunos tipos de narraciones que podemos encontrar son las siguientes: los mitos, leyendas, poemas épicos, cantares, el cuento, las fábulas, las parábolas, las historietas, la novela. etc. Recordemos que cada uno de estos tipos de narración sigue una estructura interna narrativa, siguiendo a Adam (1992) se conforma por seis constituyentes: Temporalidad, unidad temática, transformación, unidad de acción, casualidad.

En el momento la producción del discurso tiene características propias, ya sea en formato oral o escrito. Al ser escrito también se sigue las estructuras del tipo de texto, como menciona Fabio Jurado con el texto narrativo, «la narrativa tiene una estructura profunda, muestra su propia magia». Mencionando el texto narrativo, para dejar a un lado el típico «inicio, nudo y desenlace» que mencionamos en la entrada anterior, ya que no se encuentra presente en todos los textos. Por ello, se presentan estos tres momentos: 


  • Potencialidad de una acción

La capacidad o posibilidad que tiene una acción o evento de llevar a cabo un cambio significativo en la trama, en los personajes o en el desarrollo de la historia.


  • Puesta en acto de potencialidad

Es el momento en el que esa potencialidad se convierte en realidad, donde la acción se lleva a cabo y los eventos se desarrollan en consecuencia. Es el punto en la historia donde lo que antes era una posibilidad se hace tangible y se despliega ante los personajes y el lector.


  • Clausura

Es el momento en el que se resuelven los conflictos principales, se proporcionan las respuestas a las preguntas planteadas y se cierran los arcos narrativos. Además de los tres momentos contiene en su estructura, una organización textual (superestructura) y discursiva (coherencia interna), estas dos se deben encontrar en el texto, esta organización la podemos detallar en el siguiente cuadro:




Ejemplo:

El cuento "El gato negro" de Edgar Allan Poe

En este cuento (presiona en el título para visualizar el cuento), el narrador relata la historia de un hombre que asesina a su gato negro y luego es perseguido por la culpa y la aparición fantasmal del animal. Para ver el cuento presiona aquí:

Temporalidad: La historia se narra en orden cronológico, desde el momento en que el hombre adquiere el gato hasta su muerte.

Unidad temática: El tema central del cuento es la culpa y la locura.

Transformación: El hombre experimenta una transformación física y psicológica a lo largo de la historia. Al principio, es un hombre normal, pero al final se convierte en un asesino enloquecido.

Unidad de acción: La historia se organiza en torno a una serie de acciones que se encadenan entre sí, como la adquisición del gato, el asesinato del animal, la aparición fantasmal y la muerte del hombre.

Casualidad: Los eventos que se narran están conectados por relaciones causales. El asesinato del gato es la causa de la culpa y la locura del hombre.

En conclusión, la narración se centra en acciones, las descripciones y otros elementos funcionan para dar contexto a esas acciones. Por tanto, el texto narrativo tiene una estructura, Van Dijk menciona que debe haber una selección de eventos que sean interesantes de alguna manera. Dicho texto tiene una función social. En constraste, Casalmigia señala que el discurso es interacción social, y la narración participa en esa interacción. Finalmente, el contexto en el que se desarrolla la narración es importante, Van Dijk considera que las características del contexto social influyen en cómo se produce y comprende la narración.

¡Nos vemos en una próxima entrada!

Tomado de: giphy

Referencias


Casalmiglia Blancafort, H., & Tusón Valls, A. (1999). Las cosas del decir. Manual de análisis del discurso. Ariel, Barcelona.


Dijk, T. A. V. (1992). La ciencia del texto: un enfoque interdisciplinario: con un" Epílogo a la edición castellana" del autor. Ediciones Paidos.


Poe, E. A. (1843). El gato negro. Secretaría de Educación de Coahuila. Recuperado de https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/2%20El%20gato%20negro.pdf


Contenidos

Tabla de contenido Bienvenidos a la tabla de contenido de nuestro blog. A continuación, encontrarán una guía detallada de todas las entradas...