domingo, 10 de marzo de 2024

Quinta entrada

La textura discursiva

En esta entrada nos queremos centrar en los elementos esenciales que componen al texto. Un texto se compone de diferentes aspectos, como la coherencia y la pragmática que surgen como piezas clave que enlazan el significado y la acción en nuestras interacciones verbales y escritas. La coherencia se refiere al orden en la estructura interna de un texto, esta a su vez entiende la pragmática que es el estudio del lenguaje en contextos reales de comunicación.  

La coherencia

La coherencia es el sentido global del texto, esta va de la mano con la cohesión, que permite la estructura interna del mismo, y ambos hacen que un texto sea entendible para un lector. La coherencia en un texto o discurso implica que todas sus secciones están interconectadas de forma lógica y significativa. Estos enlaces se logran mediante varios sistemas referenciales, como la macroestructura (el contenido del texto), la superestructura (su organización), el anclaje enunciativo (que involucra a los participantes, tiempo y espacio) y las inferencias que los interlocutores realizan al interpretar el texto a partir de su enciclopedia mental.


La pragmática 


Se enfoca en el estudio del uso del lenguaje en contextos reales de comunicación y en cómo el significado se construye y se interpreta en situaciones específicas. Abarca aspectos tales como el uso del lenguaje en el contexto social, cultural y situacional.


La coherencia pragmática


De acuerdo con Brown y Yule, esta coherencia de los textos se encuentra ligada a las intenciones de los hablantes, a la consecución de fines comunicativos, a las inferencias que se generan para comprender los textos y al tipo de contexto en el que se emiten y reciben los mensajes. 


Por lo tanto, los propios hablantes tienen la capacidad para encontrar sentido y coherencia en expresiones lingüísticas que inicialmente pueden conferir dicha coherencia a fragmentos de texto sueltos, aparentemente inconexos, gramaticalmente incompletos, intercambios mínimos que parecen carentes de sentido, así como a textos que resultan difíciles de interpretar hasta que se les proporciona una clave o un marco contextual que permite reconocer su significado. En esta coherencia, el contexto es fundamental, ya que, permite una interpretación adecuada de los textos, por ejemplo, un texto de medicina.



El siguiente ejemplo fue tomado de un artículo científico titulado La presencia de infiltración linfovascular y de un alto número de mitosis se asocia a un mayor riesgo de recidiva en sarcoma pleomórfico dérmico  (Pons Benavent, Ríos-Viñuela, Nagore, et al., 2023). Si alguien no cuenta con unos conocimientos previos y no está familiarizado con la mitosis y sus implicaciones, es probable que no entienda el significado completo del artículo.


Las lingüistas Calsamiglia y Tusón mencionan unos mecanismos para llevar a cabo la coherencia pragmática tales como, la recurrencia de elementos lingüísticos, la progresión temática, las relaciones causales y temporales, las estructuras argumentativas y los contenidos implícitos y su interpretación. En estos últimos, cabe resaltar que el texto se puede interpretar dependiendo del contexto del hablante y los conocimientos del mundo que comparten, se parte desde los saberes del público, puesto que, no se necesitan incluir saberes innecesarios en los enunciados.


Teoría de los actos del habla 


La comunicación lingüística no es solamente una oración, una palabra o un símbolo se comprende como la acción de comunicación (actos de habla) lingüística entre los participantes. La teoría de los actos de habla propuesta por Austin (1962) incorpora los conceptos de intención y acción al acto del habla, en resumen, no es lo que se dice, sino cómo se dice y qué se hace al pronunciar las palabras. 

Austin ha identificado las intenciones que se pueden dar el acto del habla, asertivos (afirmar, anunciar) "hoy hace un día soleado", directivos (preguntar, pedir) ¿tienes cambio para un billete de 20?, compromisorios (ofrecer, prometer, jurar) "te prometo que te ayudaré con la mudanza”, expresivos (pedir, perdón, perdonar, agradecer) "muchas gracias por tu regalo", declarativos (sentenciar, bautizar, vetar, declarar la guerra, levantar la sesión) "los declaro marido y mujer".


Los actos del habla


Siguiendo con Austin, él plantea que al emitir un enunciado se producen tres actos:


Acto locutivo: el efecto que produce el acto en la audiencia. 


Acto ilocutivo: la intención del enunciado, lo que se hace con el enunciado.

 

Acto perlocutivo: el efecto que produce el enunciado.


Por ejemplo, en el siguiente enunciado: ¡Cierra la puerta!


Acto locutivo: "¡Cierra la puerta!"


Efecto: El enunciado produce el efecto de que la puerta se cierre.


Intención: La intención del hablante es que la puerta se cierre.


Acto ilocutivo: Directivo (ordenar)


Efecto perlocutivo: La persona que escucha cierra la puerta.


Grice (1975), ofrece una explicación a la manera en que se producen ciertos tipos de inferencias basadas en formas de enunciación no convencionales sobre lo que no está dicho pero que sin embargo se quiere comunicar. Se basa en 4 máximas:



Por ejemplo, en una situación en la que un amigo te pregunta si te gustó la película que viste anoche. En la máxima de cantidad la respuesta es: "No estuvo mal" (Cantidad adecuada de información). Pero en estas dos respuestas: "La película era una obra maestra del cine, una experiencia cinematográfica sin igual, con una narrativa impecable y actuaciones magistrales"  y  "No me gustó" hay demasiada información o muy poca. 


Planteando otra situación para la máxima de calidad, sí un profesor pregunta cuál es tu opinión sobre un tema controversial como lo puede ser la eutanasia podrías responder: "Creo que hay argumentos válidos en ambos lados del debate". Ya que es verdadero y con evidencia, sin embargo, en respuestas como: "No estoy seguro, no he leído mucho sobre el tema" o "Esa es una idea terrible, no puedo creer que alguien piense eso". No hay evidencia de base para realizar un argumento y puede ser falsa. 


En la máxima de relación si estás conversando con un amigo sobre su nuevo trabajo y te pregunta qué haces en el tuyo. Puedes responder: "Yo trabajo como ingeniero de software". Toda la información es relevante en vez de respuestas como: "Me encanta el clima de esta ciudad". Que es totalmente irrelevante, la elección del contenido comunicativo puede influir en la eficacia y el flujo de la conversación.


Recordando que en la máxima de modo se busca ser claro y ordenado, en una situación como dar instrucciones a un amigo para llegar a tu casa. Una respuesta acertada puede ser: "Dobla a la izquierda en la segunda calle después del semáforo y luego gira a la derecha en la calle con la casa verde". Pero si la respuesta es ambigua como, "Ya casi llegas, solo sigue recto y luego busca la casa que tiene un perro en el jardín" o "No sé cómo explicarlo, mejor te envío la ubicación por GPS".


Macroproposiciones


Macrorregla de supresión: Implica la eliminación o desestimación de datos que no resulten esenciales para la comprensión general del contenido.


Macrorregla de integración: Facilita la amalgama o unión de dos o más ideas en una sola, utilizando el contexto y el conocimiento previo disponible.


Macrorregla de construcción: Es similar a la integración pero depende de la perspectiva con la que se ve.


Macrorregla de generalización: Permite al receptor extraer el sentido global del mensaje, prescindiendo de detalles específicos y recurriendo a categorías más amplias (hiperónimos) en lugar de términos más específicos (hipónimos).


Las macrorreglas implican examinar cuidadosamente el texto original y discernir el tipo de relaciones que existen entre sus componentes informativos. Por consiguiente, resulta crucial determinar el propósito al cual sirven estas unidades informativas, es decir, si establecen relaciones de: La causa, la afirmación, la consecuencia, la justificación, el contraste y la ilustración. 


¡Esperamos que te haya gustado!

                                        
           
                                                        Tomado de: Giphy


Referencias 


Casalmiglia, H. & Tusón, A. (1999). Las cosas del decir. Barcelona: Ariel.


Pons Benavent, M., Ríos-Viñuela, E., Nagore, E., Monteagudo, C., Aguerralde, M., Mata Cano, D., Llombart, B., Serra-Guillén, C., Pinazo Canales, I., Requena, C., & Sanmartín, O. (2023). La presencia de infiltración linfovascular y de un alto número de mitosis se asocia a un mayor riesgo de recidiva en sarcoma pleomórfico dérmico. Actas dermo-sifiliográficas, 114(7), 572–579. https://doi.org/10.1016/j.ad.2023.04.018

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